martes, 2 de febrero de 2010

Así Quedaremos

 

Miss_Aniela

Nunca pudiste hacer nada solo, aunque te mataran las ganas de tomarme por la fuerza, fui yo quien tuvo que dar el primer paso. Fui yo quien tuvo que arrancarte de la garganta las palabras y seducirte descaradamente hasta que tus instintos se apoderaran del momento…paso tanto tiempo hasta que aprendiste a hacerlo por ti mismo, tanto que me canse de esperar y decidí dejarte con el recuerdo eterno de la seriedad, aparentando indiferencia para hacer más sencilla la despedida.

Te dejé pensando en no arrepentirme, suponiendo que sería fácil olvidarte, olvidarme… olvidarnos. Nunca pensé que al haber compartido tanto, era posible que tu esencia se impregnara a la mía y la mía a la tuya como una alianza indisoluble. Te dejé afirmando que nada ni nadie sería nunca indispensable para mí. Lo hice porque nunca imaginé que estábamos conectados ¡Lo creía imposible! Pero ahora sé que quizá, involuntariamente quise obligarme a creerlo.

Recuerdo cuando dijiste; que "enamorarse" era un fenómeno único...algo irrepetible, que el resto (aunque lo parezcan) no pasarían de ser "simples pasiones" lo recuerdo y me lastima porque cerré los ojos, negué lo innegable, me hundí y te hundí conmigo. Nunca me permití quererte de verdad y a pesar de todo lo que hiciste por mí, solo cerré los ojos para buscarte más defectos y tirártelos encima como la niña caprichosa que soy.

Estábamos conectados y fue mi culpa dejarnos, yo lo hice y yo lo asumo. Gracias a mí, hoy somos dos locos buscando desesperadamente un antídoto para este envenenamiento involuntario. Quedamos heridos, confundidos, solos, incompletos, obligados a jugar con todo y con todos en busca de nuevas esencias, por si alguna era compatible con la mezcla que habíamos creado o con suerte, tan intensa como para borrarnos por siempre.

Te veo y me veo, husmeando en nuevos aires, en nuevos nombres, en nuevos perfumes, en nuevos sonidos, en nuevas manos, en nuevos labios pero…ha pasado el tiempo y dime ¿Qué tenemos ahora? Luego de tanto desacierto ¿Qué hemos conseguido? Dímelo tú porque yo tengo miedo a equivocarme de nuevo, siento que solo hemos conseguimos un puñado de pasiones vacías cuyo conjunto de esencias no es ni remotamente comparable a lo que somos. Lo supongo verdad pues…es lo único que me permite entender porque a pesar de todos los esfuerzos por sacarnos mutuamente de la memoria, nunca hemos dejado de extrañarnos.

A pesar de que no estamos unidos por la raza, por la historia del linaje o por aquellos papeles que unen a los hombres, tan solo mirarnos hace que sintamos la sangre quemarnos y nos parece tenernos aquí como siempre y como nunca, sintiendo que vivimos y morimos desgarrados por dentro, crudamente asesinados por nuestro propio orgullo, ese que no consiente palabras sutiles ni explicaciones largas y nos deja morir con el corazón en la boca y las ganas desbordándosenos por los ojos.

Es triste, lo entiendo (porque también lo vivo) pero... así quedaremos, así viviremos, existiremos y seremos hasta que uno de los dos logre vencer el miedo al ridículo y cansado de vernos confundidos, distanciados y vacíos, decida recapacita y entender que borrarnos ahogados en esencias ajenas es tan solo una perdida de tiempo.

No hay comentarios: