domingo, 5 de diciembre de 2010

Luz y eternidad

amor_odioiii

Cariño mio,
si algún día te es preciso
sepárame de tu vida sin lamentos.
No tengo reproche alguno
si se trata de tu felicidad.
Aunque el corazón no entienda,
mi alma sabe…
le espera contigo la eternidad.

Solo pido amor,
no permitas que la distancia me apartarte de tu mente.
Sin el calor de tus recuerdos perderé la memoria,
se romperán mis alas,
se irá de mi alma la fuerza;
no podré volar para encontrarte
y será mi vida
la de una melancólica sombra ahogándose,
perdida en el profundo abismo de tu abandono.

Y si despiertas un día, sin reconocerte a ti mismo,
si sabes que tu mente saborea difusos mis recuerdos;
dime que mirarás al horizonte,
que sentirás la noche,
que invocarás a la luna
que me harás regresar a ti.

Promételo amor porque la eternidad no existe si me olvidas.
Sin los rastros de tu luz no tendré ruta.
Vendré al mundo y caminaré ciega;
errante, entre callejones de un laberinto oscuro,
sin más compañía que el eco de mis lamentos,
sin otra certeza que el dolor de mi alma herida;
de mi alma dividida entre memorias que se desvanecen.

Aunque te vayas ahora amor,
evoca siempre lo que te pido.
Mientras mi recuerdo resplandezca en tu mente
como una tenue nostalgia, una furtiva añoranza
o una simple memoria;
Yo seguiré siendo eternidad difuminada.
Seguiré siendo un alma de partículas azules esperando reflejarse en tus destellos,
esperando condensarse y ser
otra vez de ti.

Recuérdame siempre amor,
Recuérdame que si tú me olvidas...
Yo moriré

Amores Difusos

Ausencia

Debo admirar querido,
La capacidad que tienes de influir en mi mente.
Debo hacerlo para ver si por admiración vuelvo a amarte;
A amarte obviando el profundo sentimiento de odio que me apresa,
cada vez que noto lo vulnerable de mi esencia al recordarte.

Debo admirar de ti,
tu inimitable desvergüenza.
El porte con el que te contorneas intentando presumir decencia,
luciendo con seductor descaro aquel antifaz mal logrado;
ese que oculta tras apariencias
tu historial de grisáceas vivencias.


Debo admirar querido mío,
tu cálida y limitante prudencia.
A
quella frontera de navajas enemigas con capacidad de silenciarte,
de cercenar cada impulso de tu alma,
de aniquilar cualquier intento de confesión espontanea
confinándote,
a morir asfixiado en un cóctel de secretos venenosos.

Debo admirar también, tu tibieza esclavizante.
Esa que me ha seducido hasta convertirme en tu esclava,
d
ama errante de tu universo de incertidumbres;
Anhelante y herida.
Hastiada por la espera.
Llena de expectativas duales.
Condenada a vivir ansiando el momento de amarte,
o el de huir definitivamente.

¿Y cómo olvidarme de admirar tu carisma?
¿Cómo olvidar el infinito poder de tu frívola mirada?
Tú capacidad para hipnotizar con tres parpadeos y una sonrisa
a cualquier fémina ilusa que osó posarse en tus fauces.
¡Oh! ¿Cómo puedo yo dejar de admirar un talento del que ambos gozamos?
¿Cómo? Si nos ha permitido hacer tantas cosas.
Abrir tantas puertas.
¡Desabrochar tantas camisas!

Querido mío,
Hoy admito y comprendo:
No hay otra solución sino amarte y admirarte.
Amar tu inflamable orgullo.
Tus inadecuadas represalias e infantil resentimiento.
Tus maneras arcaicas, tus ideas confusas.
Tu satírica ternura, tu desvergüenza.
Tu fascinante lascivia, tu persuasión y tu tibieza.

Debo hacerlo querido,
más allá de mis prejuicios e impulsos.
Debo amarte y admirarte porque después de todo,
describirte es describirme
Y al ser tan parecidos,
Rechazarte sería negarme
Pero tambien sería negarte,
negarte la oportunidad de vivir furiosamente cautivado,
cruelmente esclavizado y ansiosamente ilusionado.
Sería negarte la oportunidad de disfrutar todo lo que yo disfruto,
Todo lo que yo admiro
Y lo que amo de ti.

Intrigas Furtivas

infidelidad

Querido mio;
Te veo y rondan en mi mente aquellas preguntas frecuentes.
Esas que a pesar del tiempo,
a pesar de la respetuosa convivencia y
declarando lo modesto mi experiencia,
simplemente no he logrado descifrar.
¿Qué buscas? ¿Qué piensas?
¿Qué sientes siendo como eres?
Es que acaso… ¿No sabes bien que quieres?
O será quizá,
esto de querer sin saber…
¿Demostración fehaciente de tu audacia insolente?
Dime,
Dime Tú ¿Qué se siente?
Tú que lo sabes porque lo vives;
¿Qué se siente tener la piel tan llena de secretos y la cara tan manchada con mentiras?
¿Qué se siente hipnotizar con desvergüenza para luego, desertar con dulzura?
¿Qué se siente seducir sin discriminación y dilapidar sin vergüenza?
¿Qué se siente la soledad de desear y tomar sin tener capacidad para amar?
¿Qué se siente?
Tan solo me convoca,
lo que le convoca al que aprende.
Por eso perdona lo impertinente.
en realidad,
quisiera yo poder retratarte más decente
pero sucede querido mío,
sucede que cada respuesta es urgente y
siendo así,
es mejor pintar lo evidente.
Despues de todo,
¡Quién sabe!
Quién sabe querido y quizá…
guidada por el heroico ejemplo de tu sutil procedimiento,
en un futuro, sin espacio y sin tiempo,
podrías ser tú quien precise diluir en mí el enquistamiento
de algún furtivo cuestionamiento.
Por esto y por más, date tiempo y contéstame querido mío,
luego de que hayas logrado contestarte a ti mismo, por supuesto.
Valga esta vez el lenguaje simbólico de tus infinitos silencios,
esta curiosidad que me invade es perpetua y todo esfuerzo será más provechoso,
que mis vanos intentos por descubrirte.