Debo admirar querido,
La capacidad que tienes de influir en mi mente.
Debo hacerlo para ver si por admiración vuelvo a amarte;
A amarte obviando el profundo sentimiento de odio que me apresa,
cada vez que noto lo vulnerable de mi esencia al recordarte.
Debo admirar de ti,
tu inimitable desvergüenza.
El porte con el que te contorneas intentando presumir decencia,
luciendo con seductor descaro aquel antifaz mal logrado;
ese que oculta tras apariencias
tu historial de grisáceas vivencias.
Debo admirar querido mío,
tu cálida y limitante prudencia.
Aquella frontera de navajas enemigas con capacidad de silenciarte,
de cercenar cada impulso de tu alma,
de aniquilar cualquier intento de confesión espontanea
confinándote,
a morir asfixiado en un cóctel de secretos venenosos.
Debo admirar también, tu tibieza esclavizante.
Esa que me ha seducido hasta convertirme en tu esclava,
dama errante de tu universo de incertidumbres;
Anhelante y herida.
Hastiada por la espera.
Llena de expectativas duales.
Condenada a vivir ansiando el momento de amarte,
o el de huir definitivamente.
¿Y cómo olvidarme de admirar tu carisma?
¿Cómo olvidar el infinito poder de tu frívola mirada?
Tú capacidad para hipnotizar con tres parpadeos y una sonrisa
a cualquier fémina ilusa que osó posarse en tus fauces.
¡Oh! ¿Cómo puedo yo dejar de admirar un talento del que ambos gozamos?
¿Cómo? Si nos ha permitido hacer tantas cosas.
Abrir tantas puertas.
¡Desabrochar tantas camisas!
Querido mío,
Hoy admito y comprendo:
No hay otra solución sino amarte y admirarte.
Amar tu inflamable orgullo.
Tus inadecuadas represalias e infantil resentimiento.
Tus maneras arcaicas, tus ideas confusas.
Tu satírica ternura, tu desvergüenza.
Tu fascinante lascivia, tu persuasión y tu tibieza.
Debo hacerlo querido,
más allá de mis prejuicios e impulsos.
Debo amarte y admirarte porque después de todo,
describirte es describirme
Y al ser tan parecidos,
Rechazarte sería negarme
Pero tambien sería negarte,
negarte la oportunidad de vivir furiosamente cautivado,
cruelmente esclavizado y ansiosamente ilusionado.
Sería negarte la oportunidad de disfrutar todo lo que yo disfruto,
Todo lo que yo admiro
Y lo que amo de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario